Adiós

Hoy te vas con tus berrinches,
con tus ganas de hacer las cosas por querer y sin pensar,
creyendo que todo seguirá,
que nada cambiará.

Y el corazón marchito hoy llora sublime su partida,
porque no serás igual cuando regreses.
No me tientes mujer a que te mienta.

¡Frío glaciar al flanco derecho de mi cama!
Empecinado, atareado, lamentando su ausencia,
¿Cómo no recordarte en esas noches?
¡Ay, qué dolorosa despedida!



0 comentarios:

Publicar un comentario